Notas de Prensa - Remesas
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Los
estados deben promover uso productivo de las remesas
La Habana, Dic 6 (Construir).- Las
remesas se han convertido en una importante fuente de ingresos
para algunos países de la región, donde representan
la segunda o tercera fuente de ingresos, aunque al mismo tiempo
están orientadas, en no menos de un 85%, al consumo
antes que a lo productivo.
Esa es la principal conclusión que
se extrajo del panel "El impacto de las remesas en
la generación de divisas y lucha contra la pobreza"
que se llevó a cabo en el marco de la VII Conferencia
Internacional.
Los panelistas, entre los que estaban Jorge
Arroyo de IPES del Perú, Rubén Bermúdez
de ALOOO.COM de Honduras, Khtherine Andrade de El Salvador
y también el peruano Javier Alvarado de CEPES, dijeron
que esa una manera de inserción en la globalización
desde abajo, aunque se reconoce que esta es una forma "de
entrar por la puerta trasera".
Se constató que a pesar del peso que
tienen las mismas, no tienen un impacto productivo significativo
y en general no derivan hacia iniciativas empresariales, en
tanto aproximadamente el 85% se destina al consumo. En ese
sentido se señala un rasgo común con las que
mayoritariamente están vinculadas a la subsistencia.
Citando a estudios efectuados internacionalmente,
como el efectuado por el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), se sostuvo que América Latina captó unos
40.000 millones de dólares en 2003 por concepto de
remesas, casi el doble de las inversiones privadas directas.
Por esta razón, se insistió
en la necesidad de encontrar mecanismos favorables para que
las remesas sean destinadas al sector productivo, con su consiguiente
efecto multiplicador.
Se analizaron experiencias concretas y se
resaltó el caso de El Salvador, que apunta hacia la
utilización de las remesas en un circuito económico
más integral. Y el caso de Perú con un estudio
de los flujos de remesas internas.
De igual forma se planteó la necesidad
de que los estados promuevan políticas para el uso
productivo de las remesas.
El debate enfatizó el desbalance entre
los ingresos de remesas familiares y la remisión de
utilidades e intereses, hacia los países de origen
del capital, cuyos montos son muy superiores.
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América
Latina es líder en el mundo en recepción de
remesas
Los emigrantes de América
Latina y el Caribe fueron en el 2003 lejos los más
generosos en enviar dinero a sus familiares en sus países
de origen que cualquier otra región en el mundo, según
reveló un estudio del Banco Mundial.
Según
el informe anual de la institución, "Flujos Mundiales
de Financiamiento para el Desarrollo 2004," la región
habría recibido 29.600 millones de dólares en
remesas en el 2003, un incremento del 10 por ciento frente
al año anterior y el doble del nivel registrado en
1998.
América Latina y el
Caribe superaron ampliamente la segunda región en obtener
recursos por esa vía, el sur de Asia, que obtuvo 18.200
millones de dólares.
El Banco Mundial estimó
el movimiento de remesas en el mundo en 93.000 millones de
dólares, por lo cual América Latina y el Caribe
acapararon casi una tercera parte de esta "fuente bienvenida
de financiamiento externo," indicó el informe.
El aumento en el flujo de remesas ha sido constante en todo
el mundo pero en especial para América y el Caribe.
A lo largo de los 90, el aporte de cada región era
más parejo y en 1997 Asia del Este y Asia del Sur superaron
a América Latina y el Caribe.
Pero la tendencia se revirtió
al año siguiente y América Latina y el Caribe
siguió ensanchando la brecha con el resto del mundo,
según el estudio difundido con antelación a
la reunión de primavera del Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional, programada para abril 24-25.
En todo los países,
las remesas de los trabajadores emigrantes superaron los flujos
oficiales netos a partir de 1998. El incremento en remesas
es un reflejo de las grandes olas inmigratorias que ocurrieron
en los 90.
Las remesas, según la institución, aún
no superan la inversión extranjera directa, que fue
de 36.600 millones de dólares el año pasado.
Las estimaciones del Banco
Mundial son más conservadoras que el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), que a fines de marzo dio a conocer un
estudio que estimaba el movimiento de remesas hacia América
Latina y el Caribe en 38.000 millones de dólares.
Según el BID, las
remesas ya superaron la inversión extranjera directa
y tanto esa institución como los gobiernos buscan formas
de abaratar el costo de trasladar dinero, que en muchos casos
supera el 10 por ciento.
En su informe, el Banco Mundial insta a "mejorar la infraestructura
que respalda" el envío de remesas.
Fuente :
Por Pablo Bachelet
Infomración obtenida de la pagina:
http://www.terra.com/finanzas/articulo/html/fin3438.htm
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FOLADE
alienta orientación de remesas a sector productivo
Es deseable que las remesas enviadas desde el Norte a América
Latina se vayan orientando cada vez más a las inversiones
productivas en los ámbitos nacional y local, afirmó
el director ejecutivo del Fondo Latinoamericano de Desarrollo
(FOLADE, Edgar Zurita.
La posición del director
de FOLADE, una red de organizaciones no gubernamentales que
operan en 36 países latinoamericanos, surgió
a raíz de la importancia que la última asamblea
de gobernadores del BID le concedió a las remesas.
Según el Fondo Multilateral
de Inversiones, FOMIN, dependiente del BID, en 2003 las remesas
llegaron a un total de 40.000 millones de dólares,
superando en casi un 50% a las inversiones extranjeras directas,
lo cual la convierte en “una fuente ansiada de capital
para la región”.
Como señala el FOMIN,
dijo Zurita, es importante que esas remesas se vayan orientando
al rubro de lo productivo, “objetivo para el cual se
hace necesario la generación de condiciones económicas
y sociales, particularmente legales dentro de cada uno de
los países latinoamericanos”.
Para FOLADE, un paso en esa
dirección es que los estados cuenten con legislaciones
y políticas económicas claras que estimulen
a los receptores de las remesas a volcar esos recursos a las
unidades micro y pequeño empresariales, con lo cual,
sostiene Zurita, es posible una mayor reproducción
y circulación de capital que no solo atenderá
la demanda agregada por la vía del consumo, sino que
generará empleo e ingresos para amplios sectores de
la población.
Un ejemplo de ese tipo de
políticas es México y El Salvador, donde por
cada dólar de remesa receptado el Estado se compromete
a invertir tres dólares en el desarrollo e inversión
productiva.
En esa perspectiva, el tema
de las remesas y su papel en la economía de América
Latina es parte de la VIII Conferencia Anual que FOLADE e
INAFI organizan para fines de noviembre en la ciudad cubana
de La Habana.
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Las
remesas como instrumento de desarrollo local
Estudios recientes destacan que el crecimiento de las remesas
que los emigrantes latinoamericanos y caribeños envían
a sus países de origen ha transformado estos recursos
en la segunda fuente de financiamiento externo para la región,
sólo después de la inversión extranjera
directa.
Uno de esos estudios de CEPAL
realizado por Andrés Solimano, señala que alrededor
de 25.000 millones de dólares ingresaron a la región
por este concepto en el año 2002. Desde inicios de
la década de los ochenta, los fondos que los emigrantes
envían de vuelta a sus hogares aumentaron a un ritmo
promedio anual de 12,4%, la tasa más elevada de crecimiento
entre distintas regiones del mundo. La región recibe
el 3,3% del total de las remesas que ingresan a los países
en desarrollo.
El autor destaca en su documento
el potencial efecto positivo como apoyo al desarrollo de los
países receptores de las remesas, con efectos sobre
la balanza de pagos, el ahorro, inversión, crecimiento,
consumo básico, pobreza y distribución del ingreso
y proporcionan una fuente financiera para la formación
de capital (principalmente proyectos de la escala pequeña).
Eso sí, alerta contra
el síndrome de dependencia de los ingresos de los emigrantes,
que debe ser evitado. También destaca que los países
que reciben un volumen muy alto de remesas pueden tender a
revaluar mucho sus monedas con efectos adversos sobre las
exportaciones. En el documento propone políticas para
reducir los costos de transferencia de las remesas y mejorar
su impacto sobre el desarrollo interno.
Tomado de Simomicro (Sistema
de Información sobre la Microempresa en América
Central)
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$40.000
millones en 2003
Remesas
son un enorme
capital latinoamericano
• BID pide que se inviertan en sectores productivos
El dinero que envían a sus países de origen
los latinoamericanos que viven en el exterior podría
convertirse en una ansiada fuente de capital para la región,
dijeron el viernes pasado expertos que participan en las reuniones
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú.
Según cifras del Fondo Multilateral de Inversiones
del BID (FOMIN), las remesas hacia la región sumaron
el año pasado unos $40.000 millones, un 25% más
que en el 2002.
La cifra superó en casi un 50% las inversiones extranjeras
directas.
El promedio de envíos por persona es de entre $200
y $300 mensuales, según datos privados revelados en
la conferencia.
El FOMIN comenzó hace casi cinco años a analizar
el fenómeno de las remesas y ahora en las reuniones
del BID en Lima, que culminarán el miércoles
próximo, los expertos discutirán la manera de
convertir este dinero en inversiones.
Para consumo
“Para los países latinoamericanos se ha convertido
en una importante fuente de divisas, los beneficios de una
exportación (de la fuerza laboral) se vuelcan ahora
de alguna manera al sector productivo a través del
consumo”, dijo el ministro peruano de Comercio Exterior
y Turismo, Alfredo Ferrero.
En muchos países latinoamericanos el dinero enviado
por los emigrantes representa más del 10% del ingreso
nacional y beneficia en su mayoría a las familias pobres.
Casi tres cuartas partes del dinero transferido por la vía
de las remesas a América Latina y el Caribe proviene
de Estados Unidos. Otras fuentes importantes son Japón,
España y Canadá, dijo el fondo del BID en un
comunicado.
Bernardo Kliksber, director de la Iniciativa Interamericana
de Capital Social, Ética y Desarrollo del BID, señaló
que las remesas crecen pese a que el desempleo entre los hispanos
en Estados Unidos se incrementó en los dos últimos
años.
En la región, México es el mayor receptor de
remesas, que ascendieron más de 35% a $14.500 millones
el año pasado.
En El Salvador, República Dominicana, Guatemala, Perú,
Ecuador y Haití también son importantes.
Tomado de la agencia Reuter
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